domingo, 21 de agosto de 2011

Derrota

Cuando me enamoré de ti

mordí el polvo

y no hubo derrota más dulce y placentera

subyugado a tus encantos

¡Que embrollo!

Podrías ser la perdición

la calle oscura

el cadalzo tenebroso de cualquiera.

Tus enormes ojos

cafés son una trampa atrapa fieras.

Sometido a tus encantos

son despojos

lo que queda de mi alma lastimera.

Cuando me enamoré de ti

mordí el polvo

de las estrellas que me rodean cuando estás cerca.

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