Ya no queda nada de mi desbocado brío
se ha perdido todo, de mi ya nada brota
soy una fuente seca, un páramo sombrío
un clavel marchito, una guitarra rota.
No sirvo de nada, me encuentro desvalido
la dicha por mi ya nunca más se asoma
vivo en el destierro del amor que un día fue mío
soy un seco arbol que ya no tiene copa.
Pero tú lo tienes todo, todo tienes amor mío
el poder que por tus labios a mi ser invoca
para incendíar mi pecho lúgubre y vacío
con una sola palabra que salga de tu boca.
Sé el faro brillante de mi cruel camino
ya eres el motor de mis ansias locas
sólo he de seguirte, tú eres mi destino
eres la sonrisa al dolor que me provocas.
Devuélveme la alegría, quítame este frío
cura con un beso a mis alas rotas
siente mi dolor, escucha lo que digo
moja tú mis labios con las tenues gotas
de tu tierno amor cual suave rocío
me darás la vida si vienes y me tocas.
Habré alcanzado gustoso a mi destino
cuando tus ojos por fin a mi me iluminen
Oh amor mío si me concedieras tan sólo eso
me enviarás al cielo entre querubines.
y aunque la muerte en tu encuentro me fulmine
deseo morirme en tus brazos con un cálido beso.
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